fbpx

Con este blog queremos ayudar a los propietarios de mascotas, mejorar la salud de sus animales domésticos y acompañarles en el difícil momento de su despedida.

Tipos de bultos en perros y cómo identificarlos

Tipos de bultos en perros

Los bultos en perros son uno de los problemas de salud más habituales en nuestros amigos caninos. Para garantizar una buena calidad de vida, es importante chequear al perro para detectar cambios en su cuerpo.

Existen diversos tipos de bultos en perros, que obedecen a distintas causas. Es importante saber detectar estas anomalías y discernir cuáles pueden revestir gravedad. Eso sí, te recomendamos que, ante cualquier duda o preocupación, lo más adecuado es acudir a tu veterinario de confianza.

Cuáles son los tipos de bultos en perros

Los bultos en perros aparecen por diferentes razones, como tumores, hematomas, quistes o infecciones. Para identificar el tipo de bulto, no hay mirada más experta que la de tu veterinario. Pero sí que es nuestra responsabilidad velar por el bienestar del perro y detectar cuanto antes los posibles bultos que aparezcan. No hay que tomarse a la ligera la aparición de bultos en perros, pueden ser una señal de que algo no va bien.

¿Cómo detectar los bultos en perros?

El tacto es nuestra principal herramienta para encontrar bultos. Hay bultos que se notan con tan solo acariciar a tu mejor amigo, pero otros necesitan de una palpación más exhaustiva. El momento del cepillado es perfecto para detectar estos bultos. A los perros les suele gustar que les cepillen el pelaje y así podrás examinarlos sin estrés. En algunas ocasiones, los bultos se observan a simple vista.

Las zonas del cuerpo más susceptibles de presentar bultos son las patas, las mamas, el vientre o la cabeza. También es importante detectar los bultos en el lomo del perro.

Se pueden clasificar los tipos de bultos en perros en dos grandes categorías, benignos y malignos. Aunque estos bultos resulten ser benignos, es importante que el veterinario les eche un vistazo.

Lipomas

Son uno de los tipos de bultos más comunes en perros y aparecen en cualquier parte del cuerpo, normalmente en el tejido subcutáneo, pero también entre los músculos o en el interior del cuerpo. Todas las razas de perros son susceptibles de desarrollar lipomas. Son uno de los tumores benignos más habituales en perros mayores o de mediana edad.

En animales de pelo corto es fácil ver los lipomas a simple vista. Son bultos formados de grasa, con forma ovalada o redondeada y suelen ser blandos al tacto.

¿Y si veo un bulto en la pata de mi perro? Puede tratarse de un lipoma y dependiendo de su localización, provocará inflamación y dificultad de movimientos.

Quistes

Es un tipo de bulto benigno que aparece cuando se obstruye una glándula sebácea o un poro de la piel. Afectan a perros de todo tipo de raza y a todas las edades, pero algunas razas son más proclives a sufrirlos, como es el caso de los yorkshire.

Los quistes suelen ser de color blanquecino y duros al tacto. Si se infectan pueden doler y segregar pus y grasa con mal olor. Aparecen en todo el cuerpo con especial incidencia en cabeza, cuello y patas.

Hematomas

Aparecen tras un traumatismo. Son inflamaciones en las que se acumula sangre. Normalmente, se reabsorben solos, pero lo importante es comprobar si el golpe que se ha dado el perro ha provocado otras lesiones.

Bultos provocados por vacunas

Las vacunas para perros son necesarias y totalmente seguras. En ocasiones pueden aparecer pequeños bultos en la zona donde se ha administrado la vacuna. Son perfectamente normales y se van solos, aunque pueden tardar un par de semanas en desaparecer.

Papilomas

El virus del papiloma provoca tumores en la piel de tu perro, que en la gran mayoría de casos son benignos. Este virus causa una enfermedad infecciosa, llamada papilomatosis canina. Los bultos que aparecen en la piel y mucosas del perro afectado por papilomatosis son rugosos, de forma irregular y de distintos colores, como rosa o gris.

Es muy habitual que aparezcan en la cara, hocico, ojos, entre las almohadillas de las patas y en la piel. Pero también se pueden manifestar dentro de la cavidad bucal y en la faringe.

Los más peligrosos son los que aparecen en la faringe, ya que pueden obstruirla y provocar dificultades para tragar y respiratorias. Aunque en principio son bultos benignos, deben ser monitorizados por el veterinario.

Los perros más mayores y aquellos inmunodeprimidos tienen más riesgo de contraer este virus.

Es importante destacar que este virus no afecta a los humanos.

Pápulas y pústulas

Son lesiones de la piel que, aunque parecidas, presentan algunas diferencias.

Las pápulas son pequeños bultitos en la piel que están provocadas por reacciones alérgicas o por enfermedades como la sarna.

Las pústulas son granos con pus y aparecen como consecuencia de la inflamación de los folículos pilosos causados por bacterias. El pioderma canino es una enfermedad que aparece principalmente en cachorros y que se manifiesta mediante pústulas.

Abscesos

Los abscesos son bultos con acumulación de pus en su interior. Si tu perro se ha peleado con otro, una herida mal curada puede provocar estos abscesos. También son habituales si el perro se clava una espiga o por la acción de diversas bacterias.

Los abscesos aparecen en la piel, pero también en las glándulas anales y en órganos internos como el hígado, los pulmones o la próstata.

Los abscesos causan dolor a tu perro y además pueden provocar una sepsis. Es muy importante acudir al veterinario para que los trate.

Ganglios

Los ganglios linfáticos pueden inflamarse ante una infección. Aparecen como bultos principalmente en las patas traseras (ingles) y en el cuello de tu perro. Es necesario que el veterinario los vea.

Tumores malignos

Mastocitomas

Es un tumor cutáneo maligno muy habitual en perros. Aparece como un bulto redondeado en la piel o bajo la piel. Es habitual que la zona afectada pierda el pelo y también puede cursar con enrojecimiento y con hinchazón. Es fácil de diagnosticar mediante una citología.

Algunas razas braquicéfalas, como los boxer, son más propensas a sufrir estos tumores. Pero se pueden manifestar en cualquier perro.

Fibrosarcoma

Afecta en mayor medida a razas como los dóberman, los golden retriever o los setter. Son masas de forma irregular que aparecen bajo la piel y que no duelen.

Tumor mamario

Los tumores en las mamas son muy frecuentes en perras que no están esterilizadas. Es importante acudir al veterinario rápidamente para descartar que el tumor sea maligno.

Carcinoma

El carcinoma de células escamosas se manifiesta con bultos pequeños localizados en la cabeza. Es fundamental acudir al veterinario, ya que es un tumor muy agresivo.

Tipos de bultos en perros

Causas de los bultos en perros

Como ves, hay muchos tipos de bultos en perros y las causas son multifactoriales. Entre las más frecuentes, podemos destacar las siguientes:

  • Traumatismos y golpes
  • Infección por mordedura de otros perros
  • Dermatitis
  • Alergias
  • Infecciones bacterianas
  • Virus
  • Cáncer
  • Higiene inadecuada
  • Parásitos
  • Cicatrices

Tratamiento y diagnóstico de los bultos en perros

Viendo la multitud de causas que pueden provocar bultos en perros, el mejor consejo que podemos darte es que vayas a tu veterinario de confianza ante cualquier bulto. Algunos tienen aspectos parecidos y no se sabe a qué tipo de bulto se enfrenta tu perro hasta que no se realizan las pruebas diagnósticas necesarias.

El veterinario utilizará distintas herramientas para diagnosticar a tu perro e identificar si el bulto de tu perro es benigno o maligno. Las más habituales son:

  • Análisis de sangre, orina y heces
  • Ecografía
  • Biopsia
  • Citología
  • Radiografía
  • Resonancia magnética

Algunos bultos benignos y leves, como los quistes sebáceos o los hematomas, se reabsorben solos sin necesidad de tratamiento. En ocasiones, es necesario retirar estos quistes mediante cirugía o aspiración, pero solo si cursan con dolor, impiden la correcta movilidad o afectan a la calidad de vida.

Los lipomas se pueden extirpar mediante cirugía, pero no siempre es necesario. Hay que sopesar los riesgos. Si el lipoma no molesta al perro y no le resta movilidad, no tiene por qué pasar por quirófano. Los bultos en perros mayores de este tipo no suelen quitarse por los riesgos que conlleva la anestesia.

Los papilomas suelen remitir por sí solos, pero son una infección recurrente que aparece a lo largo de la vida. Dependiendo de la localización y gravedad, se pueden tratar mediante cirugía, crioterapia, quimioterapia o inmunoterapia.

Los abscesos se tratan mediante cirugía y tratamiento antibiótico para detener la infección provocada por las bacterias acumuladas. Es importante tratarlos, para que no provoquen una infección sanguínea, muy peligrosa para tu mejor amigo.

Desafortunadamente, existen tumores malignos que afectan a los perros. Los tratamientos dependen del grado de afectación, de si hay o no metástasis y de los órganos y zonas afectadas. Cirugía, fármacos como corticoides, quimioterapia y radioterapia son algunos de los tratamientos utilizados.

 

Los bultos en perros pueden suponer un problema serio de salud y por eso es fundamental acudir al veterinario para tratarlos. Si, desgraciadamente, tu perro fallece, en Adiós Mascota estamos preparados para facilitarte todo lo que necesitas para darle la mejor despedida. Nos ocupamos de todo para que tú solo tengas que preocuparte de decirle adiós y comenzar tu proceso de duelo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Si quieres, puedes compartir este artículo:
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email